Profilo di ARMANDALa bruja de la lunaFotoBlogElenchiAltro Strumenti Guida

Blog


15 giugno

En la cafetería

En la cafetería : 15/06/2008
  
Y cada vez que me doy cuenta de que te necesito, busco la cafetería más cercana, un cuento de bolsillo y una cajetilla a medio terminar.

 

Entro, examino el lugar y me siento en la mesa que sé tú elegirías. Una vez inspeccionado el fondo de tus ojos me siento a tu costado, cruzo las piernas y quito las migajas de tus palabras que han quedo en la mesa.
 

Amablemente el mesero se acerca y, antes de que me proporcione la carta de tus amores baratos… le encargo una taza de café negro condimentado con un poco de locura ácida, aroma a tardes de neblina y el típico humor amargo de tu risa.

 
Lo primero que me dispongo a hacer es sacar el libro, colocarlo frente a ti y elegir la página que ayer olvidamos. 

La cajetilla la acomodo a mi lado izquierdo por eso de las preferencias políticas que en estos tiempos azotan las paredes de tu cabeza, sí… ahí, abajo y a la izquierda, en donde siempre nos colocamos y discutimos lo vacío de nuestro fondo monetario.
 

Una vez llegada la taza de café elijo endulzarla con los restos de tus cabellos mascabados que alegremente se revuelven con el vals de mi cuchara. Y por eso de las ocurrencias sueltas y las casualidades provocadas, saco esa pequeña libreta de hojas amarillas que me regalaste… la coloco a mi derecha como algún día el padre colocó al hijo.
 

Por su puesto, la taza de café la coloco frente a mí, ya sabes que de repente se convierte en mi caldero mágico en donde los conjuros y pócimas malditas surgen efecto al chistar el encendedor que quema mi cigarro.
 

Ambos sabemos que éste es mi ritual de cortejo, en donde saboreo sorbo a sorbo la candidez de tu compañía.
 

Mientras las páginas de nuestro libro van avanzando, con pasos cortos toco tu mano, entrecruzo mis anhelos y voy avanzando poco a poco hasta tomarte por el cuello.
 

Uno, dos, tres… botones que saltan como chispas incendiarias que dejan al descubierto el éxtasis de tu locura.
 

Inhalo un poco de ése dulce néctar que recorre con elasticidad tu piel y con mis poros me doy a la tarea de absorber los rezos y plegarias que tus labios dejan escurrir.
 

Una vez encontrada la manzana, la inyecto de veneno, le entierro los colmillos y te mato el corazón.
 

Mi nariz va hundiéndose en tus súplicas y mis piernas se entrecruzan con tu cuerpo.
 

Me sueltas los cabellos, tus manos acogen con suavidad mis senos y te sumerges en la entraña, en el engranaje para el cual están hechos nuestros cuerpos. Con la mirada fija en mi cintura te aferras a mis voces, botas el cigarro que quemaba nuestro aullido, explotas por dentro… gimes sin sufrimiento, te envuelves en mi cuerpo.
 

Todo se nubla, has perdido el cielo y el infierno, nos sumergimos en la ensoñación, me dices al oído: Creo en el sueño eterno, en el paraíso después de muerto… pero tú… tú quemas como infierno.
 

Abres los ojos, abres el libro, dibujo un barquito en la pared, me subo en él. Me voy, te digo adiós. Te envió besos y prometo enviarte una postal.
 

Ha comenzado a llover. Cierras el libro. Guardas la cajetilla vacía, la pluma y la libreta. Te vas de la cafetería. El libro… el libro se ha quedado en la mesa.
 

Lamec 2007

Lloviendo en la ciudad

Lloviendo en la ciudad

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

con mi llanto cubro tus ojos

con mis penas desgarro tus entrañas a mi antojo

 

 

Lluevo en la ciudad…

estoy muriendo al caer del cielo

enfrío la obscuridad

soy gotas que bañan los anhelos

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

gotas saladas de melancolía

vidas que se pierden en la brisa

cuentos que relatan alegrías

 

 

Lluevo en la ciudad…

las ganas de abrazarme a esta tierra

que tener el oficio de dejar

el alma vacía de penas

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

a cántaros sin agua

pájaros que vuelan de mañana en mi ciudad

 

 

Lluevo en la ciudad…

mis noches y mis días

lo que de eterno tiene el dolor

cuando me olvido de tu sonrisa

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

frustraciones de mi días

acompañada de mi taza de café

recordando el calor de tu guarida

 

 

Lluevo en la ciudad…

tus manos en mi espalda

tus ganas de pecar

mis ojos en tu cabellera blanca

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

la magia de los días

el alcohol y la brisa

de tu ombligo con sus prisas

 

 

Lluevo en la ciudad…

los olores de tu cama

el sabor de mis pestañas

tu silueta en mi ventana

 

 

Estoy lloviendo en la ciudad…

Lluevo en la ciudad…

Estoy lloviendo en la ciudad…

Lluevo en la ciudad…

 

 

Lamec 2007

 

23 ottobre

Conjuro para aparecerte

Conjuro para aparecerte

 

 

 

Porciones/ Número de personas: 2 (siempre y cuando estén disponibles a la unidad).

Tiempo de preparación: Perenne.

Tiempo de cocción: Los años de espera necesarios.

Categoría: Fetiches, hechizos, magia y locura.

Dificultad: Sólo para locos.

 

 

Ingredientes:

 

2 tazas de café

4 cucharadas de tabaco

1 libro de hojas amarillas

19 días y 500 noches de recuerdos

¾ de partitura para guitarra

1 pizca de melancolía

6 años de espera

1 pera madura

Condimente con rayos de luna al gusto

 

 

Ingredientes para la salsa de sus anhelos

 

1 flor de camelia fresca

7 lágrimas

3 pensamientos revueltos

5 hojitas de locura

 

 

Preparación:

 

En una olla grande de barro poner a cocer las 2 tazas de café y las 4 cucharadas de tabaco, encienda la lumbre a pasión lenta mientras prepara la salsa de sus anhelos.

 

Para preparar la salsa debe colocar la camelia fresca entre las manos y deshojar uno a uno los pétalos de sus desvelos, una vez que haya llegado al pistilo del sueño eterno rocié con las 7 lágrimas. En el molcajete de su abuela machaque los 3 pensamientos revueltos junto con las 5 hojitas de locura, agregue la camelia, forme una pasta uniforme hasta obtener la textura de un cirro de otoño y, entonces, sabrá que está lista.

 

Extienda el libro de hojas amarillas de par en par sobre una superficie plana y meta los 19 días y 500 noches de sus recuerdos hasta que la tinta de sus letras quede derramada e ilegible. Con los ¾ de partitura para guitarra envuelva a manera de formar un tamal de ambivalencias al borde de la histeria.

 

Introduzca en la olla cuando rompa el hervor de su lujuria y dé 3 vueltas alrededor, brinque hacia atrás, cante predestinación y cuando huela a hierbas que le envenenen los sentidos agregue la pizca de melancolía.

 

Una vez sazonado el conjuro retire de la lumbre y añada los 6 años de espera. Condimente con rayos de luna al gusto y use la pera madura para decorar. Debe servirse en frío.

 

Advertencia: Sólo es efectivo en Noviembre

 

Lamec

Octubre del 2007

25 giugno

Me quito las cadenas

 
 
Me quito las cadenas…
estoy desnuda bajo el sol
son mis senos botón de flor
 
Me quito las cadenas…
mis pies imbrincados en la tierra
lloran inmovilizados por arenas
 
Me quito las cadenas…
para recordar que ya no soy
y cierro las ideas…
 
Me quito las cadenas…
respiro esclavitud
soy Judas en la tierra
 
Me quito las cadenas…
mente de artillero
deja de dibujar bosquejos
 
Me quito las cadenas…
caigo convertida en gotas
soy veneno de la tierra…
 
Lamec
Abril del 2007

Atrapada

…Atrapada…
 
El monstruo estaba en el espejo
Se movía con la cadencia de un vals
Me sacaba la lengua
Sus ojos eran el vacío…
De mi eternidad
 
Estaba fastidiada de sus juegos
Me cansaba cargar ese cuerpo nuestro
Reía a carcajadas
Se divertía con mis muecas
Me ocultaba con su presencia
 
Traté de ahuyentarlo
Era su cara el enigma de mis miedos
Le supliqué saliera del espejo
 
El monstruo estaba afuera
Yo…en el espejo
 
Lamec 2007
 
 
17 giugno

Melancolias

 
Quiero no decirte que te quiero
Tirarme junto a la sombra de un árbol sin razón
Soñar que sueño con tu cama
Entonar mis heridas de ocasión
 
Te invito a mi fiesta de disfraces
No hace falta te vistas de Adán
Con gusto morderé el corazón de tu manzana
Para que podamos jugar al ayer desde el mañana
 
Desdibújame los lunares en el cuerpo
Adéntrate en los huecos de mi infierno
Hoy, ni tu ni yo maquinita de pecados
Hace un siglo, ambos lobos del desierto
 
Juguemos a las escondidas en algún cráter de la luna
Despacito caminemos junto al río
Entiérrame tu espina muy adentro
Mátame con una hora de tus rezos
 
Desentierra la tierra de tus besos
Camina con el fango atado a tus huesos
Recórreme la piel con agua de deshielo
Pues hoy soy contigo… mientras el mañana no haya muerto
 
Lamec 13 de junio del 2005

 

Un día de éstos

 
Prefiero no hallarte en mi camino
Desangrarte con el jugo de una flor
Avisarte que he muerto
Sin antes no morir de tentación
 
Me gustaría no aprender a interpretarte
A mirarte con hastío
A cogerte con las ganas
De decirte que no he vivido
 
Quiero dejarte con palabras
Rezadas en la tumba de la muerte
Llegar con flores de pesares
Matarte con ganas de resucitarte
 
Me voy llenando de presagios
Te vas convirtiendo en profeta de mis voces
Te voy quemando muy despacio
Riéndome de tus letras precoses
 
Lamec mayo del 2005

Metáfora del amor

Metáfora del amor
Somos uno, somos dos y somos tres
unidos cada uno a las caras de un espejo
acimut de miradas perdidas
en el reencuentro de estos dos viejos
 
Viviendo, volando y correteando
las canas de una dama
has volteado los orificios oblicuos de mi cuerpo
tomando de mi mano el dado de mis sueños,
te diviertes jugando a anudarnos uno contra el otro
convirtiéndote en el erudito encargado del difícil oficio de envejecernos
 
Manzana, mango, ciruela, durazno y pera te ofrece mi cuerpo
siempre y cuando sangres mis sentidos
sobreponiendo el cuerpo de tus ganas
en la aventura de mis sábanas sin cama
 
Eres mi vientre y mis manos
mis noches perdidas en el ocaso
mis pensamientos en el remanso de un río
que nos lleve a no olvidarnos
 
Eres uno uniendo mi unidad
dos que dividen la divinidad
de tres personas
que juntas forman la línea delgada
que une a este par de locos
que se hablan sin hablar
 
No me alcanzan las palabras
para poder expresar
como es que sigo enamorada
de este mi titiritero
que me cuelga de unos hilos
para que aprenda a jugar
porque tú y yo… seguimos siendo niños
 
Lamec Octubre del 2005
09 giugno

Confusión

Confusión

 

Cortando la cuerda de los cuerdos, camina cantando, consumiendo los cigarrillos de los ciegos cegados por los cielos. Comiendo ciruelas carcomidas por los cuervos, cae callando, curando con cenizas cada causa que no causa confusión, cuando te cuento este cuento.

 

Lamec

Octubre del 2005

Para los que quieren bailar

Para los que quieren
BAILAR
 
Yo sólo quería bailar,
Quería danzar,
Con los pies ligeros
Sobre bruma espesa.
 
Sólo quería bailar,
Con tus ojos
Observándome
La espalda desnuda.
 
Quería bailar,
Con el cosquilleo en el vientre,
Con los cabellos
Tirados en el fango.
 
Sólo quería bailar,
Para rasparme las heridas,
Enamorando y desenamorando
Tu canción.
 
Quería bailar,
Mientras titubeabas
Una masa de palabras
Sin razón.
 
Sólo quería bailar,
Moviendo las caderas,
Al ritmo
De este son.
 
 
 
Quería bailar,
Sin razón alguna,
Para dejar
Algunos huecos de ensoñación.
 
Sólo quería bailar,
Con los brazos
Enredados en listones
Bordados de melancolía.
 
Quería bailar, sin música,
Sin pesares,
Sin ropas,
Con sangre y sal.
 
Solo quería bailar,
Después de haberte
Hecho el amor
Con una sola mirada.
 
Quería bailar,
Para dejar atrás,
Mis males, mis llantos,
Mis días con sol…
 
Sólo quería bailar,
Prendida al humo de mi cigarrillo,
Al ritmo de los tambores,
De los sueños perdidos.
 
Quería bailar,
Con el jugo de unas peras,
Recorriéndome las piernas
Llenas de cenizas.
 
Sólo quería bailar,
Bailar para mí,
Pero tú nunca
Te fuiste a bailar conmigo.
 
Noviembre del 2004

Quebrando un corazón

Quebrando un corazón
 
Ya he probado los sabores de tu perversión,
Mujer insana, madura, impúdica, puberta…
Quiero que me comas el corazón.
 
Con tu lengua aderezada de miel,
Me escondo bajo tu piel.
Te bebo, te toco…
Te dejo gimiendo al filo de tu sed.
 
Niña de los días tristes
Ya no soy tu mujer.
 
Febrero del 2005.

Afrodita

Afrodita
 
Una certeza,
varios tabacos,
tu risa,
quemándome
el nudo en la garganta.
 
Un nuevo amante,
que recorre las calles
en busca de putas
que le roben el aliento.
 
Te miro a lo lejos,
localizaste a una mujer,
el cabello
le cae sobre los hombros
como pétalos de flor muerta.
 
Los ojos,
te esconden
lágrimas sin llanto,
sus labios rojos
sobre un cadáver
 
¿Puedes olerla?
 
Huele a tabaco barato,
a noches sin luna,
a besos mal dados,
huele a lluvia sin secar,
huele a mujer…
 
Pero ahora
¿por qué te vas?
Las estás dejando desnuda…
no vengas a buscarme
por que hoy…
hoy dejé de ser mujer.
 
Octubre del 2004.
 
(Dedicado a mi queridísimo amigo Axel)

Desengaño

Desengaño

 

Viví con la idea de que nunca pasó, de que nunca pase mi lengua detrás de tus sucias orejas. Aquella panza abundante, tus axilas chorreantes de impudor. Mi dignidad pisoteada en la banqueta, tu nariz husmeándome entre las piernas… Día a día me veo más sexual, más sedienta, plena y llena. En las mañanas nos bañábamos en leche, por las noches nos enjuagábamos con vino. Nos comimos entre nosotros, jugamos a volvernos locos. Y ahora cuando camino con lo pies llenos de arena, con la luna reflejándose en las aguas de este mar, es cuando me río… me río de cara de animal.

 

Noviembre del 2004.

Atrapada

…Atrapada…

 

El monstruo estaba en el espejo

Se movía con la cadencia de un vals

Me sacaba la lengua

Sus ojos eran el vacío…

De mi eternidad

 

Estaba fastidiada de sus juegos

Me cansaba cargar ese cuerpo nuestro

Reía a carcajadas

Se divertía con mis muecas

Me ocultaba con su presencia

 

Traté de ahuyentarlo

Era su cara el enigma de mis miedos

Le supliqué saliera del espejo

 

El monstruo estaba afuera

Yo…en el espejo

 

Lamec 2007

Desenterrando recuerdos

 

Desenterrando Recuerdos

 
 
Con los pies descalzos caminabas por el pasto húmedo de nuestro lugar secreto. Me vestías de blanco,
yo te acariciaba las pupilas, no sé si eres el limbo o la tierra, una marea o una tormenta, un desierto o una selva.
 
Lo único que importa es que estamos en presencia de la luna; te recuestas junto a mí, dejas que te moje los cabellos con la lluvia, dejo que tú te resistas a comerme los labios.
 
Te vas acercando poco a poco, husmeándome los malos deseos alrededor del cuello, yo me como tus besos con las yemas de los dedos, tú me abrazas con un suspiro quemando un te quiero.
 
Lacerándome las alas, me dejo guiar por tu instinto de lobo de desierto, te me vas haciendo una maquinita de pecados,[1] que me mata cuando aún no he muerto.
 
Tus ojos se han topado con la duda, tus labios me han quitado la cordura, el frío se topa con mi espalda, me va llenando de fastidio, mis manos van succionando el respiro que me invite a soñarte con hastío.
 
Efímero ha sido el beso que me has dado, te alejas preguntándome por mi cordura, yo respondo con la lengua, tú no te resistes a mi tregua.
 
Noche perfecta la que vivimos
Noche eterna la que nos prometimos
Días inciertos
Días sin vida
Días de café, tabaco y sed.
 
Te me fuiste ese día, regresaste toda la vida y hoy que me encuentro ante tu sepultura, no rezo ni maldigo, sólo me limito a besar tus labios descarnados, tus cabellos tirados en el ataúd, tu cigarro sin cenizas, mis labios sin sonrisa, tus huellas pisoteándome las canas.
 
Usted enterró mi corazón, yo entierro tu cadáver, tu sexo, tus mañas, tu vida, tus escritos…pero solo he pedido me dejes tu guitarra, para que pueda dormirme acurrucada en su caja, ya que la tuya es tan incómoda como la lluvia que me moja esta tarde.
 
Lamec
Enero del 2005